Analisis de la Carta de Gotha
Marx fue un crítico de la sociedad burguesa. Él planteaba que el
hombre vive alienado, enajenado, y considera que la raíz de esta situación se
encuentra en la injusta estructuración de la actividad económica. Si no se
resuelve la injusticia en este plano básico o estructural, toda la vida social
seguirá siendo injusta y alienante.
En el documento: “Crítica al Programa de GOTHA”, Marx, analiza
el Programa del Partido Alemán, y realiza un concienzudo análisis de las
premisas planteadas en el texto, en especial en donde se señala que: El trabajo
es la fuente de toda riqueza y de toda cultura, y como el trabajo útil solo es
posible dentro de la sociedad y a través de ella, todos los miembros de la
sociedad tienen igual derecho a percibir el fruto integro del trabajo.
Según Marx (1968), “El Trabajo no es la fuente de toda
riqueza. La naturaleza es la fuente de los valores de uso”... y
posteriormente acota que: “los burgueses tienen razones muy fundadas para
atribuir al trabajo una fuerza creadora sobrenatural”… En este contexto Marx
(1968), señala que la causa básica de la injusticia es la propiedad privada de
los medios de producción, que genera la separación entre los propietarios
(burgueses) y los no propietarios (proletarios, quienes sólo son dueños, de sus hijos).
Los propietarios se valen de la fuerza de
trabajo de los no propietarios (la fuerza de trabajo es el único generador de
riqueza) para aumentar su capital y le dan al trabajador como pago lo mínimo
necesario para que subsistan él y su familia. A la diferencia entre la riqueza
que generan los trabajadores y lo que efectivamente reciben por su trabajo Marx
la llama "plusvalía". En definitiva, se trata de un saqueo o robo que
unos pocos, los burgueses, hacen a las grandes mayorías, los proletarios.
Marx (1968) creía que esa sociedad injusta sería suplantada por
una "sociedad comunista", sin división de clases y sin propiedad
privada de los medios de producción. Pero también creía que este cambio no se
daría sino a través de una revolución violenta, generada por un movimiento que
reuniera la inteligencia de los intelectuales revolucionarios y la fuerza de
las masas proletarias.
De igual forma, el producto total de la
empresa no puede ser distribuido totalmente a los obreros que lo producen
porque se quedarían: primero, sin gastos de reinversión para reposición de
activos de inversión de la empresa, imposibilidad de obtener la seguridad
social para los trabajadores en caso de discapacidad, seguridad social para
casos de enfermedad, aportes para servicios públicos: salud, educación, vías de
comunicación, transporte, áreas de recreación, instituciones de beneficencia,
vacaciones remuneradas, entre otras. (Marx, 1968)
Es de hacer notar que esta premisa, contiene un enfoque
capitalista en el sentido de la distribución del producto neto de la empresa y
a pesar de que estas consideraciones fueron hechas por el autor en 1875 y que
no llegaron a su destino en esa oportunidad. Son aportes teóricos de
importancia, relevantes y vigentes en la actualidad. De allí la necesidad de
señalar al trabajo como fuente de progreso, desarrollo social y forjador de
valores a nivel individual, familiar y comunitario y que debe ser remunerado de
acuerdo a los productos o a la producción del trabajador y proporcionarle al
colectivo lo que le corresponde para el logro del bienestar social.
De esta forma, el Programa de Gotha fue un intento de unificar
todos los elementos de izquierda, en este documento se expone con firmeza, la
posición de Marx frente a la tendencia trazada por Lassalle desde que se lanzó
a la agitación, tanto en lo que atañe a sus principios económicos como a su
táctica
A su vez, Marx (1968), realiza un análisis crítico del proyecto
de programa de la socialdemocracia alemana ante el
lassalleanismo (Lasalle). Realizando una dura crítica a la afirmación de
Lassalle en el sentido de que en relación con la clase obrera, todas las demás
clases constituyen «solamente una masa reaccionarla»; demostró que esta tesis
negaba la alianza entre el proletariado y el campesinado.
Así mismo, ataca la cuestión del trabajo
como fuente de toda riqueza y cultura. Y acerca de la Naturaleza, dice Marx
(1968):” El trabajo es, en sí mismo, sólo la manifestación de una fuerza de la
naturaleza, el poder del esfuerzo humano. El trabajo del hombre sólo se
transforma en una fuente de valores de uso, y por lo tanto también de riqueza,
si su relación con la naturaleza, la fuente primaria de todos los instrumentos
y objetos de trabajo, es una relación de propiedad desde el principio, y el
hombre la trata como algo que le pertenece”.
De igual forma,
sostiene que el hombre es un esclavo porque tiene que trabajar en la propiedad
que pertenece a otros. Marx (1968) subraya las palabras «y desde» en el
Programa Gotha, comentando sarcásticamente su nexo con la frase siguiente, que
establece que el trabajo fructífero sólo puede llevarse a cabo en y a través de
la sociedad.
Además, señala que el
trabajo es la fuente de toda riqueza y de toda cultura, sin embargo Marx niega
esta postura, explicando en el mismo que la naturaleza es la fuente de los
valores que se necesitan para vivir, es decir, que el trabajo es sólo un medio
de fuerza humana, y que ha existido como dominio de un hombre sobre otros.
. En ese sentido, cuando el hombre internalice que es
propietario frente a todo lo que le ofrece la naturaleza, entonces considerará
que el trabajo es sólo una fuerza para desarrollarse en la sociedad y no ser
esclavos de otros hombres. Al respecto la importancia de reconocer la
socialización de los medios de producción en contraparte a la propiedad privada
como
Se puede observar la desigualdad en la distribución de las
riquezas en la sociedad actual en los medios del trabajo, que son monopolios de
la clase capitalista y en la clase obrera que es la representación de la
miseria y pobreza en todas sus formas.
En el mismo orden de
ideas, la premisa planteada por Marx (1968) “a cada quien según su capacidad y
a cada cual según su necesidad”, pasa a ser una de sus claras descripciones
sobre la División Social del Trabajo, por supuesto contextualizado dentro de
una valoración de los vestigios dejados por la Revolución Industrial de
Inglaterra en el siglo XVIII y a mediados del siglo XIX.
Lo anterior, se establece en el trabajo intelectual más
importante de este autor “El Capital” en el cual se precisan algunos elementos
enunciados en la “critica al programa de Gotha”, con el que pretendía llamar la
atención del partido a modo de procurar el establecimiento de unas relaciones
de producción asequibles y reivindicativas de los
derechos del trabajador
Es allí donde se aplicaría la distribución equitativa de
ganancia sin menoscabo del equilibrio del sistema productivo o el modo de
producción que requiere la utilización de algunas tipificaciones establecidas
en la teoría del valor, como un factor importante, para la sostenibilidad del
circuito de producción que define el valor de uso y el
valor de cambio de la
mercancía Es lo que se logra interpretar a grosso modo, de la crítica al
Programa de Gotha, Marx deseaba evitar la desviación de un ideal influido por
la corriente lasallista, por ello el documento estuvo oculto y sometido a un
silencio inmanente, debido a que se percibe que para este momento se
evidenciaba una suerte de ingenuidad política o sencillamente las ideas de Marx
(1968) se adelantaban en el tiempo, por ello alertaba sobre algunas
contradicciones en las que se adentraría el partido.
En relación al aspecto laboral, Marx (1968) plantea la tesis de
que en dicha fase superior de una sociedad comunista dejará de existir la
contradicción entre trabajo intelectual y trabajo físico y que el trabajo, más
allá de ser una herramienta de explotación del hombre por el hombre, pasará a
ser un medio de vida en la primera necesidad vital, llegando a conseguir un
alto grado de producción, lo que a la vez permitirá la abundancia de productos
y por ende, una mejor calidad de vida, ya que el individuo tendrá a su alcance
todos los productos para satisfacer sus necesidades vitales, básicas. En
conclusión, el trabajo es la acción básica con la cual el hombre ayuda al
desarrollo del Estado y por ende, al desarrollo de la sociedad.
El hombre como ser
social, está en el proceso de llegar a una nueva sociedad comunista, porque
sólo a través de ella, logrará formar parte del desarrollo de dicha sociedad
comunista, donde todo debe funcionar para el bien común. Es imperativo para
Marx (1968) que la revolución sirva de herramienta a los sectores populares
para la promoción, crecimiento de un desarrollo social justo y equitativo.
Desde el punto de
vista de la lógica, el programa del partido obrero alemán se expresa en “ideas
vagas” para substituir conceptos económicos concretos. Utiliza el razonamiento
inductivo, con la asociación de premisas que en principio deben ser verdad, sin
embargo en el artículo “Glosas marginales al programa del partido obrero
alemán” (1875), Marx refuta la verdad de dichas premisas. Se plantea el trabajo
como producto, prevaleciendo un pensamiento capitalista, lo humano como
relaciones de poder, bienes, servicios y productos.
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