INNOVACIONES EDUCATIVAS

martes, 26 de febrero de 2019

El ADN


¿Quién descubrió la estructura del ADN?

La molécula ahora conocido como ADN fue identificado por primera vez en la década de 1860 por un químico suizo llamado Johann Friedrich Miescher, que investigaba sobre las células blancas de la sangre. Se dio cuenta de que, cuando se añadía un ácido a una solución de las células, una sustancia se separaba de la solución. Al investigar esta sustancia observó que tenía propiedades inesperadas diferentes a las de las otras proteínas. Le dio el nombre de nuclein, ya que pensaba que había salido del núcleo de las células.
Sin saberlo, Johann había descubierto las bases moleculares la vida, el ADN. Sin embargo, su papel crucial en la determinación de la herencia genética no se demostró hasta 1943. Desde entonces, se dio una auténtica carrera científica por ver quien sería el primero en descubrir la estructura de la molécula de ADN.
En la década de 1950, Watson y Crick eran sólo dos de los muchos científicos que estaban inmersos en averiguar la estructura del ADN. Trabajaban con modelos tridimensionales para tratar de reconstruir la molécula de ADN. En base a sus investigaciones pensaban que la del ADN se trataba de una molécula helicoidal, una doble helice, pero les faltaba una prueba evidente para sustentar su idea.
Al mismo tiempo y a no muchos kilómetros de distancia Rosalind Franklin usaba una técnica relativamente nueva llamada cristalografía de rayos X para estudiar el ADN. Gracias a ella pudo tomar un patrón de difracción de rayos X de una muestra de ADN. Las fotografías mostraron la forma claramente helicoidal del ADN. Era la prueba que Watson y Crick necesitaban.
En la mañana de 28 de febrero de 1953, Watson y Crick determinaron que la estructura del ADN era un polímero de doble hélice, o una espiral de dos cadenas de ADN, que contienen cada uno una larga cadena de nucleótidos de monómero, enrolladas una alrededor de la otra. El 25 de abril, publicaron su descubrimiento en la revista Nature. El resto es Historia.
Aunque como todas las grandes historias, tiene su lado oscuro. Watson y Crick junto con Maurice Wilkins (el compañero de Franklin que mostró sus datos a Crick), ganaron el Premio Nobel de Medicina o Fisiología en el año 1962. Rosalind Franklin había muerto de cáncer en 1958, lo que junto con la prohibición de dar un Nobel a título póstumo ensombreció su participación en el hallazgo, en una de las mayores injusticias de la Ciencia.

El Granjero que creo un tractor


El Granjero que Creo un Tractor Robot

 Matthew Reimer es un granjero canadiense que usó software libre para programar un tractor que funciona de forma autónoma.
«En el tractor que tira del carro con granos no hay conductor. Está controlado por un piloto automático de software libre que puede operar autónomamente todo el día en el campo sin un conductor. No puedo adjudicarme crédito por cada bit de hardware y software usado pero yo lo he montado todo. Gracias a todos los que pusieron su tiempo y esfuerzos en Pixhawk, Mavproxy, Mavlink, DroneAPI, MissionPlanner, APM Rover, y toda la gran documentación que va con ello. ¡No podría haberlo hecho sin vosotros! Disculpas si he olvidado a algo o alguien».
Así agradecía Matt Reimer a la gran comunidad que hay detrás de los desarrollos de software libre al colgar su vídeo en YouTube. Este granjero, que vive en Killarney, Canadá, puede llamar a su tractor para que acuda a su encuentro a través de la pantalla de su ordenador.
El vehículo avanza, gira y se mueve sin un conductor, gracias al código abierto con el que Reimer ha programado a la máquina para que recoja el grano en esta cosecha. El granjero asegura que no tenía ningún conocimiento de programación hasta que se puso manos a la obra.
«Yo no entendía nada sobre programar, pero tomé un curso gratis online del MIT (Massachusetts Institute of Technology) sobre programación básica», cuenta Reimer por teléfono a el diario.es. El curso era sobre Python. Según él, en tan sólo tres meses ya se sintió capaz de acometer un código para programar drones. «En mayo comencé a instalar el hardware en el tractor y a programar la aplicación en el ordenador. Para julio, ya estaba listo para empezar a cosechar, así que de principio a fin, han sido siete meses», comentó el granjero.
Pero Reimer no escribió el software que permite al tractor funcionar de forma autónoma, sino que transformó un código de software libre para drones que sacó de internet. Con varios retoques al software y un poco de dinero que recibió de su madre para comprar el hardware, el agricultor logró crear su propio tractor sin conductor.
Los aviones teledirigidos de su infancia
Aunque este programador novel no ha creado el primer tractor sin conductor, sí ha sido un pionero adaptando el software libre a la agricultura. «La maquinaria para cosechar sin conductor ya existe, el problema es que es muy cara y no la puedo dirigir desde mi ordenador o smartphone», aseguró Reimer, que se decidió a programar después de recordar los aviones teledirigidos de su infancia.
Una captura de pantalla de la aplicación que creó Matt Reimer para controlar su tractor.
Una captura de pantalla de la aplicación que creó Matt Reimer para controlar su tractor.
«Pensé en cómo aplicar esa tecnología a mi tractor y encontré el software Pixhawk, que es el que estoy usando», dijo. Reimer no tuvo problemas en adaptarlo a su máquina y según él, se puede encontrar el mismo programa para aviones, helicópteros e incluso submarinos. «Sólo le cambié algunas cosas, como el control del volante y el giro hacia cada lado, pero fueron cosas muy pequeñas que agregué para adaptarlo a mi terreno», matizó el granjero.
Con los 5.000 dólares que se está ahorrando en contratar un conductor durante esta cosecha, Reimer cree que probablemente invertirá este dinero en hacer más maquinaria de su granja autónoma. El granjero asegura, en cualquier caso, que no está dejando a nadie sin trabajo.
Aprender a programar va a ser importantísimo en el futuro y creo firmemente que los niños deberían aprender al menos lo básico en la escuela. Será como aprender a leer y escribir, fundamental», afirmó Reimer, que después de su experiencia apoya y contribuye a la comunidad del software libre.
El granjero y ahora también programador ha subido a internet el software que usó, con las modificaciones, por si alguien decide hacer lo mismo con su tractor o maquinaria similar. «Lo mejor de todo es que lo único que está fallando en el tractor esta cosecha, es la propia maquinaria, a la que se le sale el aceite», dijo Reimer.




Cuando la Tecnologia Imita a la Naturaleza

La tecnología lleva en realidad siglos imitando a la naturaleza, desde los diseños de Leonardo al sueño alado de los hermanos Wright. "Pero por alguna razón, la ciencia ha puesto siempre el énfasis en dominar la naturaleza en vez de aprender de ella", recalca Benyus. La última vuelta de tuerca en ese afán por "dominar" la naturaleza es en su opinión la "biotecnología"... "En contraste, la 'biomímesis' propone en un primer nivel imitar la forma, en un segundo nivel replicar el proceso natural y en tercera instancia recrear el funcionamiento de un ecosistema". Células solares que aspiran a emular la fotosíntesis de las hojas. Paneles de aislamiento que reproducen el hexágono de las colmenas. Sistemas de ventilación natural inspiradas en los termiteros. Turbinas eólicas que copian las aletas de las ballenas... He ahí unos cuantos ejemplos de "respuestas" inspiradas en el impagable manual de la naturaleza. A gran escala, la biomímesis puede tener también respuestas ante el cambio climático, con soluciones de mitigación y de biosecuestro de CO2 inspirados en las barreras coralinas. O ante problemas como la contaminación por plásticos y la eliminación de los residuos urbanos... "El concepto de economía circular encaja con la idea de la biomímesis porque ese flujo constante de recursos es lo que ocurre en cuanto dejamos atrás el asfalto y nos adentramos en la naturaleza. Las ciudades tienen que abrirse al espacio que las rodea y empezar a funcionar como auténticos ecosistemas. Los núcleos urbanos son los auténticos laboratorios del futuro". Janine Benyus alterna la vida urbana con su «lugar en la tierra» en Montana, entre las Montañas Rocosas y la inabarcable pradera norteamericana, que ha servido precisamente de inspiración a Wes Jackson (The Land Institute) para diseñar un modelo de agricultura de policultivos comestibles y perennes que preservarían la fertilidad de la tierra de manera sostenible. Desde que publicó Biomímesis: innovaciones inspiradas por la naturaleza, Janine Benyus ha dado continuidad a su labor a través del Biomimicry Institute (centrado en la investigación y la educación) y el Biomimicry Guild (dedicado a la asistencia técnica a las compañías que deciden seguir el camino de la naturaleza). Todo el saber acumulado se vuelca finalmente en AskNature, la red de soluciones naturales que cuenta con más de 30 hubs en todo el mundo. "Ponemos a trabajar juntos y como nunca antes a los biólogos y a los diseñadores", explica Benyus. "Los biólogos son de alguna manera nuestros 'ojos', y los diseñadores industriales, los químicos, los arquitectos o los innovadores en todos los campos son nuestras 'manos' en este cambio de paradigma hacia el que avanza la ciencia". "¿Cómo lo haría la naturaleza?" es la pregunta que conviene hacerse, según Benyus, ante los grandes retos que son muchas veces problemas que los humanos hemos creado. "Las respuestas están a la vista. El planeta es un almacén vivo de soluciones que se han ido acumulando durante más de 3.800 millones de años. ¿A qué esperamos para aprovecharlas?".Aletas de ballena...para turbinas eólicasPese a sus 36.000 kilos y sus 15 metros de largo, la ballena jorobada se mueve en el agua con una envididable ligereza. Su secreto está en las aletas, que tienen grandes e irregulares protuberancias o tubérculos en sus bordes. Así se consigue reducir la resistencia al agua y crear remolinos que al mismo tiempo sirven de propulsión. El doctor Frank Fish, fascinado por la destreza de las ballenas jorobadas, creó en el 2004 WhalePower, que aplicó la así llamada Tubercle Technology en el diseño de las palas de las turbinas eólicas.

La Naturaleza y la Tecnologia


Cuando la Tecnologia Imita a la Naturaleza

La tecnología lleva en realidad siglos imitando a la naturaleza, desde los diseños de Leonardo al sueño alado de los hermanos Wright. "Pero por alguna razón, la ciencia ha puesto siempre el énfasis en dominar la naturaleza en vez de aprender de ella", recalca Benyus. La última vuelta de tuerca en ese afán por "dominar" la naturaleza es en su opinión la "biotecnología"... "En contraste, la 'biomímesis' propone en un primer nivel imitar la forma, en un segundo nivel replicar el proceso natural y en tercera instancia recrear el funcionamiento de un ecosistema". Células solares que aspiran a emular la fotosíntesis de las hojas. Paneles de aislamiento que reproducen el hexágono de las colmenas. Sistemas de ventilación natural inspiradas en los termiteros. Turbinas eólicas que copian las aletas de las ballenas... He ahí unos cuantos ejemplos de "respuestas" inspiradas en el impagable manual de la naturaleza. A gran escala, la biomímesis puede tener también respuestas ante el cambio climático, con soluciones de mitigación y de biosecuestro de CO2 inspirados en las barreras coralinas. O ante problemas como la contaminación por plásticos y la eliminación de los residuos urbanos... "El concepto de economía circular encaja con la idea de la biomímesis porque ese flujo constante de recursos es lo que ocurre en cuanto dejamos atrás el asfalto y nos adentramos en la naturaleza. Las ciudades tienen que abrirse al espacio que las rodea y empezar a funcionar como auténticos ecosistemas. Los núcleos urbanos son los auténticos laboratorios del futuro". Janine Benyus alterna la vida urbana con su «lugar en la tierra» en Montana, entre las Montañas Rocosas y la inabarcable pradera norteamericana, que ha servido precisamente de inspiración a Wes Jackson (The Land Institute) para diseñar un modelo de agricultura de policultivos comestibles y perennes que preservarían la fertilidad de la tierra de manera sostenible. Desde que publicó Biomímesis: innovaciones inspiradas por la naturaleza, Janine Benyus ha dado continuidad a su labor a través del Biomimicry Institute (centrado en la investigación y la educación) y el Biomimicry Guild (dedicado a la asistencia técnica a las compañías que deciden seguir el camino de la naturaleza). Todo el saber acumulado se vuelca finalmente en AskNature, la red de soluciones naturales que cuenta con más de 30 hubs en todo el mundo. "Ponemos a trabajar juntos y como nunca antes a los biólogos y a los diseñadores", explica Benyus. "Los biólogos son de alguna manera nuestros 'ojos', y los diseñadores industriales, los químicos, los arquitectos o los innovadores en todos los campos son nuestras 'manos' en este cambio de paradigma hacia el que avanza la ciencia". "¿Cómo lo haría la naturaleza?" es la pregunta que conviene hacerse, según Benyus, ante los grandes retos que son muchas veces problemas que los humanos hemos creado. "Las respuestas están a la vista. El planeta es un almacén vivo de soluciones que se han ido acumulando durante más de 3.800 millones de años. ¿A qué esperamos para aprovecharlas?".Aletas de ballena...para turbinas eólicasPese a sus 36.000 kilos y sus 15 metros de largo, la ballena jorobada se mueve en el agua con una envididable ligereza. Su secreto está en las aletas, que tienen grandes e irregulares protuberancias o tubérculos en sus bordes. Así se consigue reducir la resistencia al agua y crear remolinos que al mismo tiempo sirven de propulsión. El doctor Frank Fish, fascinado por la destreza de las ballenas jorobadas, creó en el 2004 WhalePower, que aplicó la así llamada Tubercle Technology en el diseño de las palas de las turbinas eólicas.

Pierre Levy


Sociedad virtual de Pierre Levy

El autor Pierre Lévy plantea como idea principal de su obra que lo virtual no se opone a lo real, sino que va a ser una forma que beneficia a la creatividad, y va dejar visualizar temas que la presencia física ha tratado con superficialidad; y que lo virtual se opone a lo actual.
El mismo afirma que “La virtualización puede definirse como el movimiento inverso a la actualización”, es decir que consiste en el paso de lo actual a lo virtual, es una mutación de identidad, consiste en mular la entidad en dirección a una interrogante y redefinir lo actualizado como respuesta a la interrogante, esta actualización se describe como la creación de una forma a partir de la unión de las fuerzas potencializadoras y una finalidad, es decir una producción de cualidades nuevas que alimentan lo virtual.
Otro aspecto interesante que el autor nos plante es a la virtualización como “éxodo”, es decir la separación del aquí y el ahora, con esto entendemos que lo virtual no es tangible y no se encuentra en un lugar especifico, por lo tanto no tiene un espacio y un tiempo determinados en los que se encuentra, por tanto  salirnos de ese aquí y ahora es fundamental para lograr la virtualización.
Buscando y leyendo diversos materiales relacionados con el libro de Levy, me encontré  con el análisis realizado por Magaz, M. (2008), quien finalmente afirma que la virtualización, entonces, ha cambiado la realidad, que pasó de lo actual a lo virtual. Se trata de una esencia múltiple, compleja, conflictiva y fluctuante. Un lugar donde el espacio y el tiempo se dividieron, donde lo público y lo privado están entrelazados en un constante ir y venir. Una complejización que, aún, tiene mucho por ser estudiada.
En este sentido, ¿Qué tiene lo virtual que no tenía lo actual?, Levy nos describe varias de las características que lo diferencian:
·         Desterritorialización: Lo virtual rompe con las barreras geográficas y temporales, la virtualidad crea sus propios espacios, sus propios mundos si se quiere.
·         Efecto Moebius: La cinta de Moebius es una superficie de dos dimensiones con un solo lado por la cual, por ejemplo, se puede desplazar un objeto infinitamente.  Esta concepción física es trabajada en la virtualidad para dar cuenta del constante ir y venir entre lo público y lo privado que se produce allí. A la vez, mientras que se pasa de lo público a lo privado, también se puede pasar de un mundo “real” a uno virtual.
Colectivización: Tiene que ver con los dos aspectos señalados anteriormente y con una convivencia permanente con millones y millones de personas en el mundo con las que además interaccionamos de una u otra forma
A lo largo del libro el autor afirma que la virtualización al contrario de los que yo pensaba al comenzar a leer el libro de Levy no se trata solo del ciber espacio, afecta no solo a la información y a la comunicación, sino también a los cuerpos, la economía, la sensibilidad, la inteligencia e incluso aspectos colectivos como las comunidades, la empresa, la democracia, etc. Lévy se pregunta si esta extensión debe asumirse con una visión apocalíptica y catastrófica o debe ser enfrentada de una manera positiva. El autor apuesta a esta última posibilidad afirmando que la virtualización es simplemente la continuación expresa de la hominización.
Finalmente Lévy afirma que la cultura humana va en dirección hacia lo virtual y nos presenta tres grandes retos: El reto de abordar un concepto adecuado de virtualización, el reto de establecer una relación objetiva entre los procesos de hominización y la virtualización, y el reto de comprender desde un punto de vista sociopolítico la mutación contemporánea que implica la extensión de lo virtual de modo que podamos ser actores de ella.

Sociedad Virtual

Resumen  del cuento Aleph  de Jorge Luis Borge


El Aleph es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges publicado en la revista Sur en 1945 y en el libro homónimo por la editorial Emecé de Buenos Aires en 1949 Argentina. El original se encuentra en la Biblioteca Nacional de España, que lo adquirió por subasta en 1985.
Presenta numerosas posibles interpretaciones; entre ellas la que plantea una lectura desde el existencialismo, basada en la idea de la incapacidad del humano de enfrentarse a la eternidad.
En este cuento, que se ha convertido en objeto de culto, se puede reconocer su literatura, de tal forma que puede ser calificado como el cuento paradigmático de la vasta biblioteca borgiana, abrevando en la ironía, el juego con el lenguaje y la erudición –tanto verídica como ficticia.
El cuento está narrado en primera persona particular, en una puesta en abismo en la cual la voz del narrador se identifica con la del autor y el protagonista del cuento, Borges: "Beatriz, Beatriz Elena, Beatriz Elena Viterbo, Beatriz querida, Beatriz perdida para siempre, soy yo, soy Borges". Con esta estrategia, Borges pretende, al incluirse en el texto, confrontar al lector con una representación ficticia de sí mismo, con un objetivo preciso y teóricamente desconocido por el protagonista del cuento.
La historia de la veneración de "Borges" por Beatriz Viterbo, que representaría una historia de amor frustrada y a la vez desobstaculizada por la muerte. En ella se haría notar una tensión entre la sacralización y detención temporal con respecto a la relación, y el cambio inevitable que traen el tiempo y el olvido, lo cual finalmente triunfaría. Esta relación funcionaría como el marco para el desarrollo argumental, al propiciar el ritualismo de Borges como la fuente principal de la relación.
La rivalidad amorosa y literaria entre "Borges" y Daneri. En el campo intelectual y literario es rotunda e insistente la baja apreciación que "Borges" tiene de Daneri y, sin embargo, él es el primo que le franquea el acceso a la casa-templo de Beatriz y al altar de sus fotografías. Por otro lado, es también clara la competencia de Daneri contra "Borges", a quien lanza frecuentes pullas en las que lo contrasta con un gran poeta, llama "seudo coñac" al licor que le regaló y le presume engoladamente sus propios méritos. Los diálogos sobre literatura y el mundo de los escritores, son una parte deliciosa del cuento, cargada de humor y de ironía.