¿Quién descubrió la
estructura del ADN?
La
molécula ahora conocido como ADN fue identificado por primera vez en la década
de 1860 por un químico suizo llamado Johann Friedrich Miescher, que investigaba
sobre las células blancas de la sangre. Se dio cuenta de que, cuando se añadía
un ácido a una solución de las células, una sustancia se separaba de la
solución. Al investigar esta sustancia observó que tenía propiedades inesperadas
diferentes a las de las otras proteínas. Le dio el nombre de nuclein, ya que
pensaba que había salido del núcleo de las células.
Sin
saberlo, Johann había descubierto las bases moleculares la vida, el ADN. Sin
embargo, su papel crucial en la determinación de la herencia genética no se
demostró hasta 1943. Desde entonces, se dio una auténtica carrera científica
por ver quien sería el primero en descubrir la estructura de la molécula de
ADN.
En
la década de 1950, Watson y Crick eran sólo dos de los muchos científicos que
estaban inmersos en averiguar la estructura del ADN. Trabajaban con modelos
tridimensionales para tratar de reconstruir la molécula de ADN. En base a sus
investigaciones pensaban que la del ADN se trataba de una molécula helicoidal,
una doble helice, pero les faltaba una prueba evidente para sustentar su idea.
Al
mismo tiempo y a no muchos kilómetros de distancia Rosalind Franklin usaba una
técnica relativamente nueva llamada cristalografía de rayos X para estudiar el
ADN. Gracias a ella pudo tomar un patrón de difracción de rayos X de una
muestra de ADN. Las fotografías mostraron la forma claramente helicoidal del
ADN. Era la prueba que Watson y Crick necesitaban.
En
la mañana de 28 de febrero de 1953, Watson y Crick determinaron que la estructura
del ADN era un polímero de doble hélice, o una espiral de dos cadenas de ADN,
que contienen cada uno una larga cadena de nucleótidos de monómero, enrolladas
una alrededor de la otra. El 25 de abril, publicaron su descubrimiento en la
revista Nature. El resto es Historia.
Aunque
como todas las grandes historias, tiene su lado oscuro. Watson y Crick junto
con Maurice Wilkins (el compañero de Franklin que mostró sus datos a Crick),
ganaron el Premio Nobel de Medicina o Fisiología en el año 1962. Rosalind
Franklin había muerto de cáncer en 1958, lo que junto con la prohibición de dar
un Nobel a título póstumo ensombreció su participación en el hallazgo, en una
de las mayores injusticias de la Ciencia.